lunes, 18 de julio de 2011

Porque es lo mismo ¿aquí...y en Corea?

Antes que nada, un saludo a mis pocos seguidores de este blog, que poco a poco se va nutriendo de entradas nuevas. Así mismo, esperando estén todos bien, ahora, a lo que nos compete aquí:

¿Cuántas veces en nuestra vida nos hemos topado con canciones que, como dicen muchos, son para cortarse las venas? ¿O canciones que derraman tanta miel, haciéndonos diabéticos con sólo escucharlas? A estas alturas del partido, existen canciones para absolutamente todo me atrevería a decir: que si cambiaron miraditas en el autobús, que si se te va a declarar, que si le da pena, que si sólo fue un 'one night stand', que si eres bien feliz, que si tu amigo está en el hospital, que si quieres mucho a tu perro, y así me podría seguir con miles de situaciones que seguramente, en alguna parte del mundo, ya tienen canción.

Y así como hay canciones que nos hagan sentir bien, existen canciones que incitan a cosas ya más extremas: que si tomo y manejo, que si me drogo, que si soy violento, que si robo, que si me drogo y luego abuso de alguien, en fin, hay de todo.

Hace poco leí que, en Corea del Sur, el Ministro de Equidad de Género y Familia publica cada cierto tiempo una lista de canciones que ellos consideran no aptas para la juventud, por lo que dichas canciones son restringidas, tanto en venta como en transmisión de las mismas en canales de TV y estaciones de radio. En su último listado de canciones han retirado de la clasificación "A" títulos que incitan al consumo de alcohol combinado con manejar, y a cometer algún tipo de crimen producto de un engaño.

He aquí el dilema: mientras unos abogan por la libertad de expresión de artistas y compositores, otros apoyan este tipo de acciones, en un afán de 'proteger a la gente más pequeña de todo ese mundo que no deben de conocer a cierta edad' (según un comunicado de dicho Ministro).

Acá en México sólo he visto este tipo de 'advertencias' en la televisión: canales como WB, Sony, A&E, AXN, entre otros, muestran al inicio de sus programas el rango de edad permitido para dicho programa, indicando la presencia de violencia, situaciones sexuales y doble sentido. En cuanto a música, no recuerdo que haya algún tipo de organización que regule el contenido de las canciones (hasta donde sé, si existe, háganmelo saber).

En mi opinión, tomando en cuenta que suelo ser muy conservador en muchas otras y más liberal en muchas otras más; me parece buena idea que existan este tipo de 'restricciones', a pesar de que algunas se me hagan algo exageradas; digo, en cierta manera preferiría que restringieran un poco canciones que hablen sobre crímenes pasionales, que escuchar una canción de reggeatón que diga 'la vecinita tiene antojo' a las 10 de la mañana en cualquier estación de radio.

¿Tú qué opinas? Feliz verano.

Saludos...

Leonardo.